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Martes, Sep 16th

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En el mundo Francia

Francia


Nombre oficial:
République Française
Superficie: 550.100 Km2
Capital:
París 2.181.371 hab. (2006)
Moneda:
EURO
Idioma:
Francés (oficial y predominante); portugués, árabe, español y otros idiomas usados por los inmigrantes. Se habla también bretón en Bretaña; un dialecto alemán en Alsacia y Lorena; el flamenco en el nordeste; el catalán y el vasco en el sudoeste; el occitano en el centro-sur y el corso en la isla de Córcega.
Población: 565.073.482 (2006)
Division administrativa: 22 regiones con 96 departamentos en Francia; 4 departamentos de ultramar (Guayana Francesa; Guadalupe; Martinica; Reunión); 4 territorios de ultramar (Polinesia Francesa, Nueva Caledonia, Wallis y Futuna, y las Tierras australes y antárticas francesas); 2 colectividades territoriales de ultramar (Mayotte; San Pedro y Miquelon)
Fiesta nacional: 14 de julio, toma de la Bastilla (1789).


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Los Campos Eliceosl

La mitad norte, desde Alsacia al este hasta la Bretaña al oeste, es la prolongación de la región montañosa de Europa Central, con montañas (Vosgos) y mesetas poco elevadas y colinas. En el centro se encuentra el Macizo Central; al sudeste los Alpes; al sur la región mediterránea con cadenas de montañas (Pirineos) y planicies. Los cereales, principal producción agrícola, ocupan la mitad de la superficie cultivada; el trigo se produce en todo el país (principalmente en el norte y en la cuenca parisiense). Las viñas ocupan la región mediterránea. Los principales recursos minerales son: carbón, hierro (en la cuenca de Lorena) y bauxita (en el sur del país). La dependencia de la energía nuclear constituye un grave problema. En 1991 funcionaron 56 reactores en el país, muchos de ellos de más de 20 años de uso, que generaron un total de 314.000 millones de kw horas, más de la mitad del consumo nacional; el país es el segundo productor de energía nuclear después de Estados Unidos. Funciona además una fábrica de reprocesamiento nuclear y de generación de plutonio.

El nacimiento del cooperativismo en Francia
En Francia y en Inglaterra las primeras cooperativas fueron creadas durante los años 1830-1850, sobre la base de reglas comunes que hoy en día sirven aún de fundamento a las cooperativas. Se trata particularmente de las reglas siguientes :

  • La doble cualidad : socios - usuarios y recíprocamente
  • Adhesión libre
  • Poder democrático : una persona, un voto
  • Repartición de los excedentes entre los miembros a prorrata de sus operaciones con la cooperativa
  • Tasa de interés limitado sobre el capital aportado

Los estatutos de las diferentes categorías de cooperativas (estatutos sectoriales) han sido elaborados durante el período siguiente (1890-1920), en particular por las leyes del 10 de diciembre de 1915, respecto a las cooperativas de producción, del 13 de marzo de 1971 respecto a los Bancos Populares, del 7 de mayo de 1917 cuyo objetivo consistía en la organización del crédito para las cooperativas de consumo y del 5 de agosto de 1920 sobre las cooperativas agrícolas y el crédit mutuel agrícola (crédito mutuo agrícola). Las principales características de estas diferentes leyes son las siguientes :

  • Definen el objeto de estas instituciones y de su condición de miembro. Plantean el principio de la doble cualidad, de socio o de utilizador, que rige en las relaciones entre el agrupamiento de personas y la empresa en el seno de la sociedad cooperativa ;
  • También plantean el principio de la " ristourne" (bonificación) de la cual se benefician los socios en general, los socios empleados y los empleados no asociados en las SCOP (cooperativas obreras de producción);
  • Las leyes sectoriales no hacen referencia a las otras reglas o principios cooperativos : la unicidad de los votos o la igualidad de las personas asociadas, la limitación del interés sobre el capital, "la indivisibilidad" de las reservas. La ley del 10 de diciembre de 1915 para las SCOP, la de 1917 para las cooperativas de consumo no mencionan, por lo tanto, la regla "una persona - un voto". La ley del 13 de marzo de 1917 (y sus decretos de aplicación de 1918 y de 1936) autorizaba explícitamente a los Bancos Populares a proporcionar los votos al número de acciones.


La ley n°47-1775 del 10 de septiembre de 1947 que estatuye sobre las cooperativas, reúne en un texto único el conjunto de reglas comunes de las diferentes instituciones cooperativas. Establece los principios que definen las cooperativas en relación con las sociedades clásicas y fija de manera muy general sus modalidades de funcionamiento. Las principales características de este texto son las siguientes :

  • Traduce por primera vez al derecho francés los principios cooperativos sacados desde el comienzo del siglo por la Alliance Coopérative Internationale (Alianza Cooperativa Internacional) y aplicados por las cooperativas mucho antes de que hayan sido consagrados en el derecho positivo.
  • La ley de 1947, que viene después de las leyes particulares, reserva la posibilidad a las mismas de ir contra las reglas generales que ella instituye.
  • Esta ley da una definición general de las cooperativas en su artículo primero
  • Fija las reglas de base a las cuales están sometidas las sociedades cooperativas.
  • Las cooperativas (a excepción de las cooperativas agrícolas que no son ni sociedades civiles ni comerciales, artículo L.521-1 del código rural) son sociedades civiles o comerciales según su objeto o su forma. Su capital puede ser fijo o más generalmente variable. Las partes son nominativas y cedibles. Es decir, la regla de apropriación colectiva de los beneficios reinvertidos en las actividades de la empresa tiene como consecuencia, en caso de liquidación, una devolución desinteresada del activo neto, sea a otras cooperativas o uniones de cooperativas, sea a otras obras de interés general o profesional.
  • Suministra un primer marco jurídico a las cooperativas que no tenían (o no lo tenían aún) un estatuto particular o de referencia: los comerciantes por ejemplo.
  • Forma, en definitiva, el estatuto de base de las cooperativas sin estatuto particular, tales como el Crédit Mutuel.

Clasificación de ls sociedades cooperativistas

Para una presentación del conjunto, las instituciones son reagrupadas en general en dos subgrupos :Las cooperativas no financieras ( las cooperativas de utilizadores o usuarios, - las cooperativas empresariales, las cooperativas de producción y las cooperativas de mano de obra) y los establecimientos de crédito.

A. Las cooperativas no financieras Este subgrupo reúne, según el orden cronológico de adopción de sus estatutos legales actuales :

  • Las cooperativas de utilizadores o usuarios

Las sociedades cooperativas de consumo (1917) ;
Las sociedades cooperativas de vivienda (1971) ;

  • Las cooperativas empresariales.

las sociedades cooperativas de agricultores (1972) ;
las sociedades cooperativas de artesanos (1983) ;
las cooperativas de transporte (1949) ;
las cooperativas marítimas o de interés marítimo (1983) ;
las cooperativas de detallistas (1972) ;
las demás empresas cooperativas (1983).

  • Las cooperativas de producción y de mano de obra

Las cooperativas obreras de producción (1978)

B. Les Unions d'économie sociale (Uniones de economía social)

C. Los establecimientos de crédito

Se trata en particular de los establecimientos siguientes : El Crédit Agricole Mutuel, los Bancos Populares, el Crédit Mutuel, el Crédit Coopératif, el Crédit Maritime Mutuel, las sociedades de caución mutuas y las sociedades cooperativas de banco, sin omitir las Cajas de Ahorro y de previsión.

Las sociedades cooperativas han esto sometidas a lo largo de los años 1990 a 1997, sobre todo a las dificultades económicas y financieras con las cuales todas las empresas industriales o comerciales se han visto confrontadas. Ni su estatuto ni su modo de organización les sirvió para precaver las consecuencias de la liberalización del comercio exterior, la competencia o una situación económica deprimida. No obstante, la naturaleza particular de la sociedad cooperativa, una asociación fundada sobre valores de igualidad de los socios en la dirección de la empresa y de solidaridad, representa una ventaja a la vez moral y material que les ha permitido desarrollarse en un período de crisis económica. El movimiento coopertivo reúne alrededor de una filosofía y de reglas comunes unos sectores de importancia variable.

  • La Cooperativa agrícola, con una cifra de negocios global de unos 400 mil millones de francos, reagrupa el 90% de las explotaciones agrícolas y representa más del 30 % de cuotas de mercado de la industria agro-alimenticia. Las transformaciones de la agricultura francesa durante la segunda parte del siglo XX han tenido consecuencias directas sobre las empresas cooperativas agrícolas : disminución del número de explotaciones (680 000 en 1997 frente a un poco más de 2,3 millones en 1955), que afecta en particular a las explotaciones con menos de 10 hectáreas (244 000 frente a 1,3 millones en 1955) ; de esta disminución sacan esencialmente provecho las explotaciones con más de 50 hectáreas ( 192 000 en 1997 frente a 95 000 en 1955).
  • Con un peso económico mucho más modesto, las cooperativas marítimas tienen en su sector específico de la pesca y de los cultivos marítimos una importancia comparable a la de los pescadores cuyos afiliados representan alrededor del 80% de la pesca francesa.
  • Las cooperativas de comerciantes o del artesanado representan una parte más modesta de su sector profesional (1 % de la cifra de negocios y 0,5 % de la plantilla asalariada para las cooperativas artesanales según los datos disponibles para el año 1993 y 6,5% de cuota de mercado del comercio al por menor para las cooperativas de comerciantes afiliados a la UFCC en 1998).

Sin embargo, estos sectores, caracterizados por una tasa importante de reposición de sociedades, progresan desde 1990 tanto en cifra de ventas como también en número de sociedades porque este movimiento refleja la necesidad para los profesionales de una reagrupación de sus empresas y de un refuerzo de tener que asociarse frente a un entorno muy competitivo. Estas tendencias se hacen sentir igualmente en las cooperativas de transporte terrestre cuyo número aumenta en un 50% durante el período de 1990-1997 y cuya cuota de participación en la facturación total de las empresas de transporte se ha más que duplicado. (1,2 % en 1990 y 3 % en 1997).

Para las cooperativas agrícolas no puede existir un desarrollo sostenible de los territorios sin un proyecto económico capaz de fijar el valor añadido y el empleo : esta convicción es a su manera innovadora en la medida en que rompe con una visión maniquea que tiende a difundirse y que opone por un lado la esfera de la economía dirigida por la mundialización y por otro lado la esfera de lo social, destinada a curar las lesiones que inflige esta globalización a los seres humanos y a los territorios. El proyecto de las empresas cooperativas es bien diferente : las sociedades de personas están doblemente ligadas al territorio por sus socios y el origen de sus capitales, pero también por la naturaleza de sus actividades y la proveniencia de la materia prima agrícola que ellas colectan, transforman y comercializan. Logrando valorizar los productos de sus afiliados sobre los mercados cada vez más competitivos, desarrollando útiles industriales y comerciales eficientes, las cooperativas perpetúan la actividad de sus afiliados en sus lugares de producción, acompañando la instalación de jóvenes agricultores, es así que son los actores mayores de la actividad social y económica de los territorios.

Las PYMES o grupos grandes constituyen un trenzado económico en el conjunto de las zonas rurales donde se revelan muchas veces empresarios de primer orden en el municipio o en el departamento y a veces son la única defensa contra el empobrecimiento de una zona. Cada año más de 10 mil millones de Francos eran invertidos por las empresas cooperativas, con efectos sobre sectores de actividad tan variados como la construcción y el transporte, el maquinismo, el mantenimiento, los servicios. Su papel en la vida diaria de los agricultores y habitantes de las zonas rurales es esencial : centros de recolección, libres servicios agrícolas, estructuras de proximidad animadas por una red de personal disponible y competente.... tantos lugares que animan la vida social.

En los años venideros, las cooperativas deben asumir más que nunca frente a sus territorios una doble responsabilidad: La primera es crear siempre más riqueza y para ello innovar, aprovechar las oportunidades que permitirán construir proyectos económicos fiables para los agricultores, para la cooperativa y para su región. Ser excelente en el oficio de base sigue siendo, bien entendido, el primer imperativo : es un zócalo indispensable para sostener los proyectos de diversificación y de transformación de los productos agrícolas ; proyectos portadores de valor agregado en beneficio de nuestros afiliados, en beneficio también de la inversión y del empleo asalariado.

Crear riqueza significa muchas veces también actuar junto o asociado con otros actores, sea para compartir el know how, sea para asegurar la solidez financiera del proyecto, es decir, implicarse completamente en la economía local y regional. La segunda responsabilidad de las cooperativas frente a su territorio consiste en protegerlo, respetarlo en particular en cuanto a su dimensión ambiental. Actualmente ya no se puede producir sin ocuparse de las consecuencias sobre los medios naturales. Tienen a este respeto una responsabilidad como empresa pero también frente a sus afiliados para los cuales juegan un papel valioso de consejos y de preconización.

Transformándose en socios inevitables para la protección del medio ambiente, las empresas cooperativas fortalecen frente a la sociedad su legitimidad y su credibilidad de actor económico. Para acompañar a las cooperativas en su compromiso, la CFCA (La Coopération Agricole Française) se moviliza y propone, ella también, proyectos innovadores. Ella dirige una acción determinante para que los Contratos territoriales de explotación integren las gestiones correspondientes y el vínculo necesario con el mercado, y para hacer reconocer el papel más importante de las cooperativas en la elaboración de proyectos colectivos locales. Las cooperativas tienen efectivamente su buena razón de existir para acompañar a los agricultores, y en primer lugar a sus socios, en la elaboración y puesta en marcha de un proyecto global de explotación que asocie estrechamente la creación de valor añadido, el empleo y el respeto del medio ambiente. En la reflexión sobre los primeros CTE, determinadas cooperativas han jugado un papel definitivo y no han tardado en ser innovadoras en sus propuestas. Por lo demás, la CFCA ha intervenido para que los textos reglamentarios de aplicación otorguen el espacio necesario a las cooperativas como portadoras de proyectos colectivos, en particular respecto a ramos territorializados, y para que se reconozca la necesidad de la organización económica. Innovar significa también la acción en el ámbito del medio ambiente. Como precursores del desarrollo de una agricultura razonada, las cooperativas han invertido en la investigación y en la experimentación para crear los útiles de racionalización de las prácticas agrícolas ; han instalado redes de consejo eficientes a fin de desarrollar en el mayor número posible de afiliados estas prácticas que respeten el medio ambiente. Con la operación "agriculture raisonnée ; la preuve sur le terrain " (agricultura razonada ; la prueba sobre el terreno), la CFCA ha organizado a lo largo del año une serie de visitas ilustrando esta implicación dinámica de las cooperativas. Es precursora también la introducción del volet vert (hoja verde) en nuestro útil de seguros "qualité Agri", la confianza permitirá asegurar a los clientes de las cooperativas, el respeto del medio ambiente y el respeto de la calidad, desde el primer eslabón de la cadena agro-alimentaria.

Finalmente la CFCA es innovadora también proponiendo a las cooperativas que reflexionen sobre un nuevo trámite; el balance social. Su finalidad consiste en llegar a una apreciación de la acción global de una empresa y en no limitarse sólo a sus resultados contables y financieros. El proyecto probado a partir del 2000 en unas cincuenta cooperativas piloto, fue organizado con base a una evaluación que integró cinco ámbitos ligados a las especificidades cooperativas : el funcionamiento cooperativo y la promoción de las personas ocuparán allí una plaza importante. La acción de la cooperativa pudo así evaluar su impacto sobre la actividad y los empleos locales, sobre la instalación de jóvenes agricultores, su participación en la vida local y la creación de un enlace social, sus relaciones con el mundo educativo, su papel en las operaciones ambientales y en la valoración de los paisajes. Esta evaluación es una prueba de la voluntad de los cooperativistas de adelantar continuamente para hacer vivir la originalidad y las especificidades del estatuto cooperativo ; una herramienta valiosa para enriquecer el diálogo que las cooperativas agrícolas intentan mantener con todos los actores que dan vida a las regiones de Francia.